Sic Transit Gloria Mundi

Vanidad Terrenal y Divina Salvacion - Hans Memling
Vita brevis breviter in brevi finietur,
Mors venit velociter quae neminem veretur,
Omnia mors perimit et nulli miseretur.
Ad mortem festinamus peccare desistamus.
La vida es breve, y brevemente terminara;
la muerte llega rápidamente y a nadie respeta,
la muerte lo destruye todo y no siente pena por nadie.
Corremos a la muerte, evitemos pecar.
Ni conversus fueris et sicut puer factus
Et vitam mutaveris in meliores actus,
Intrare non poteris regnum Dei beatus.
Ad mortem festinamus peccare desistamus.
Si no das vuelta atrás y te vuelves como un niño,
y cambias tu vida para mejorar,
no podrás entrar, bendito, al reino de Dios.
Corremos a la muerte, evitemos pecar.
Siendo Carcosa la ciudad muerta que es, supuse que seria interesante analizar un poco los aspectos culturales de la muerte, después de todo, si algo nos une a todos, definitivamente es la muerte.
En la Roma antigua, la frase en latín Memento Mori (Recuerda tu mortalidad), era utilizada cuando un general romano desfilaba por las calles durante la celebración de sus victorias. Detrás del general se encontraba un esclavo con la tarea de recordarle, que aunque ese día era de celebración, mañana seria otro día. El esclavo hacia esto diciéndole al general que haría bien en recordar que era mortal: Memento mori. Otra frase utilizada era Sic transit gloria mundi que significa “Y así pasa la gloria del mundo”, que también se puede interpretar como “Las cosas mundanas son pasajeras”.
Durante la edad media, más específicamente durante el siglo XIV, considerando los horrores que se habían sufrido en Europa: Hambrunas recurrentes; La guerra de los cien años en Francia; y mas que nada, la Peste Negra. Todos estos fenómenos fueron digeridos culturalmente en toda Europa. La siempre presente posibilidad de una súbita y dolorosa muerte aumento el deseo de penitencia, pero también evoco el histérico deseo de entretenerse mientras aun fuera posible; Un último baile como un frío confort: La danse macabre.
La danse macabre combina esos dos deseos, la alegoría de bailar con la muerte fue originalmente concebida como una obra didáctica para recordarle a la gente de la inevitabilidad de la muerte y para aconsejarles fuertemente a estar preparados en todo momento (Memento mori – Recuerda tu mortalidad y Ars moriendi – El bien morir)
El ejemplo mas temprano de obras así, consistía en diálogos breves entre la Muerte y cada una de sus victimas. Este estilo fue adaptado en diferentes países de Europa (Alemania - Totentanz, España – La danza de la Muerte, Francia – La danse macabre, etc.). En la pintura, una Danse macabre muestra una procesión de personas encabezada por la Muerte. Desde los mas altos niveles de la jerarquía medieval (usualmente el papa o el emperador) descendiendo hasta los niveles mas bajos(mendigos, pajes y campesinos), cada uno siendo tomado de la mano por un esqueleto o un cuerpo severamente decaído, y La Muerte como una figura neutralizadora para todos los niveles. En una representación de la Totentanz alemana se muestra al papa coronado con su tiara mientras va rumbo al infierno, guiado por la Muerte bailando.
Generalmente un pequeño dialogo acompaña a cada victima, en el cual la Muerte le invita a bailar, y el invitado lamenta su encuentro con la muerte. Por ejemplo, en la primer Totentanz impresa en 1460, la muerte le dice al emperador:
Her keyser euch hilft nicht das swert
Czeptir vnd crone sint hy nicht wert
Ich habe euch bey der hand genomen
Ir must an meynen reyen komen
Emperador, tu espada no te ayudara,
cetro y corona son inútiles aquí,
te he tomado de la mano.
Y tendrás que acompañarme a bailar.
Al final del Totentanz la Muerte llama al campesino a bailar y este le contesta:
Ich habe gehabt [vil arbeit gross]
Der sweis mir du[rch die haut floss]
Noch wolde ich ger[n dem tod empfliehen]
Zo habe ich des glu[cks nit hie]
Tuve que trabajar mucho y muy fuerte,
el sudor me corría por la piel,
aun así me gustaría poder escaparte,
aunque no tendré suerte.
La cultura mexicana esta muy familiarizada con el concepto de Memento mori, asociado con el festival de día de muertos, los motivos de las calaveras en dulces y huesos en el pan de muertos, tributos a los difuntos en los altares y las tradicionales calaveras, todo esto familiarizándonos con la muerte a fin de entender que se trata de solo un paso mas.
Una de las formas de expresión más famosa del día de muertos es el trabajo del sepulturero José Guadalupe Posada, Mostrando varias situaciones de la vida diaria en forma de esqueletos.
Existe un filme muy relacionado con todos estos temas de nombre El séptimo sello, se trata de una película Sueca de 1957, dirigida por Ingmar Bergman. El filme trata sobre el regreso de un caballero medieval llamado Antonious Block, quien tras regresar de las cruzadas, solo encuentra a su nativa Suecia siendo devastada por la plaga y para su desgracia, la Muerte ha venido por el. Antonious reta a la Muerte a un juego de ajedrez ante los siguientes términos: Mientras Antonious resista, vivirá, y si el gana, obtendrá su libertad.
Esta es una película de calibre legendario y la recomiendo ampliamente. La muerte en la cultura es un tema bastante extenso, luego escribiré sobre el papel que ha jugado en otras culturas.
-Rigo






nice pulgares arriba
septiembre 15, 2009 a las 4:28 PM
Gracie kamo, cosas extrañas al servicio de la comunidad
octubre 2, 2009 a las 1:24 PM
estoy con un grupo de 13 14 años enseñando dibujo y lei el cuento del hombresito de azulejo estaba viendo imagenes para que trbajaen el tema
mayo 28, 2010 a las 8:57 AM
Saludos, gracias por el comentario.
mayo 31, 2010 a las 11:35 AM
Se te escapó la principal utilidad de pensar en la muerte…
El tiempo del hombre es mucho más valioso que el tiempo de los dioses. El hombre muere, y eso hace que su tiempo sea grave y trascendental. El tiempo de los dioses no tiene ninguna gravedad, no pesa, pues es eterno y no se acaba, y perderlo es igual que no perderlo, y un día perdido no supone nada ni constituye ningún perjuicio. Para el hombre, en cambio, cada día que pasa es siempre un día menos, y por eso no puede desperdiciar su tiempo, y la importancia de las cosas se mide por el tiempo que en ellas consumimos. De ahí que el verdadero amigo no es el que te acompaña en los momentos difíciles, sino el que te acompaña a través del tiempo cotidiano, que no suele ser un tiempo trágico, sino vulgar e insulso, agotándolo en tu compañía, para no estar solos en el deslizamiento hacia la muerte en que consiste la vida.
Esta lección la he tomado yo de Aquiles, que prefirió la gloria breve a una vida larga pero mediocre. No obstante, frente a la mortalidad del hombre, yo prefiero la larga vida de los mediocres que no quedará en la memoria de los que te conocieron. No es por cobardía. Es porque yo, al contrario de Aquiles, no soy hijo de la diosa Tetis y no vocación ni esperanza de gloria inmortal.
PD: Gran trabajo, compañero. Realmente magnífico.
febrero 12, 2012 a las 2:04 AM
Corrijo el final:
… y NO TENGO vocación ni esperanza de gloria inmortal.
febrero 12, 2012 a las 2:16 AM